Una historia que nace en las calles de una ciudad olvidada y cuyo altavoz han sido principalmente las redes sociales. Bryan* es un niño de 14 años que vende sus dibujos en una estación de metro de la ciudad de Caracas para ayudar a su madre. Jefferson Díaz, redactor de El Estímulo se dió a la tarea de hablar con Bryan y conocer su historia de cerca.

Resultado de imagen de niño que vende dibujos en el metro

La madre de Bryan intentó suicidarse fallidamente y desde entonces ha requerido de cuidados especiales, medicinas y pañales, son los insumos más necesarios. Bryan es uno de los tantos niños venezolanos que se ha visto obligado a salir a la calle a buscar sustento para su familia. Al preguntarle sobre su familia Bryan se muestra reservado, aclara que su madre necesita de su apoyo y por eso todos las tardes se sienta con sus colores y papeles a vender sus dibujos.

Yo vendo mis dibujos desde antes que mi mamá se lanzara. Claro, no venía todos los días porque me canso mucho. Pero ahora debo hacerlo porque me necesita

La gente que lo conoce y lo ve todos los días en la calle lo protegen, los vendedores cercanos conocen su historia y al ser un niño tranquilo que no molesta a nadie no les parece un inconveniente que esté vendiendo sus dibujos. A pesar de que Bryan no comenta de las malas experiencias los vecinos de la zona han comentado que ha tenido algunos encuentros incómdos con vendedores ambulantes de la zona.

Lo importante es que tengo más familia allá. Ellos están pendientes de mí a veces. Pero yo solo me cuido y si necesito algo puedo pedirle a mis amigos que me apoyen. Lo importante es conseguir comida y medicinas para mi mamá

Con los dibujos logra recoger el dinero suficiente para los insumos que necesita su madre, la gente que le compra lo anima a continuar dibujando, sin embargo, Bryan quiere ser contador. El dibujo es solo un pasatiempo, en Venezuela no se puede vivir de este tipo de cosas.

Aprendí a dibujar gracias a unas revistas que hay en el colegio. Ahí te enseñan cómo trazar las líneas, qué colores ponerle y cómo entrenar el ojo para el dibujo. Esto es un oficio para mi. No es mi futuro

En una ciudad en donde reina el caos y donde cada uno de los ciudadanos está luchando por mantenerse a flote, un pequeño trata de cambiar su realidad a través del arte.

Bryan se despierta a las 4 de la mañana, va a la escuela hasta el medio día y pasa el resto de la tarde vendiendo sus dibujos, a pesar de no tener permiso legal para trabajar, Bryan hace todo lo posible por apoyar a su familia.

El trabajo infantil en Venezuela está permitido a partir de los 14 años siempre que exista el consentimiento de sus padres y no perjudique sus derechos a la educación y salud. Bryan asiste a la escuela, sin embargo descansa y juega muy poco, es un adulto a muy pronta edad y ha tenido que llevar una carga que muchos ni siquiera tendrán en su vida.

Con sus ropas gastadas y su espíritu luchador este pequeño encuentra una salida a través del arte.

#FairSaturday

*Los nombres han sido cambiados por seguridad.

O la amas o la odias. Es la frase que se repite una y otra vez en blogs y foros de viajeros que alguna vez ha pisado India, sin duda un país complejo, caótico y lleno de contrastes. Multitud de colores, sabores, olores y experiencias que no dejarán indiferente a nadie que lo vive en primera persona, aunque sólo sea por unos días.

En uno de los enclaves más místicos y sagrados de India, Varanasi, es donde, desde 2009, actúa la ONG Semilla para el Cambio, fundada por la coruñesa María Bodelón. La desigualdad social, bajo índice de alfabetización o explotación infantil son algunos de los problemas que golpean al país, razones por las cuales la infancia es el pilar fundamental del trabajo de la ONG. A través de los proyectos integrales de educación y nutrición, más de 180 niños y niñas de los slums (barrios de chabolas) de Dashashwamedh y Sigra han podido escapar de una infancia trabajando como recolectores de basuras y ser escolarizados, mejorando sus condiciones de vida y optando a un futuro mejor.

La mujer es otro de los focos de atención de Semilla para el Cambio. La sociedad india es de profundo carácter patriarcal y las mujeres, sobre todo entre las comunidades más pobres, están relegadas a un segundo plano y supeditadas a sus maridos. Por medio de cursos de alfabetización, talleres de artesanía, corte y confección y pintado a mano de pañuelos de seda (Marina Silk), el programa de Empoderamiento de la Mujer de Semilla para el Cambio trata de ofrecerles herramientas básicas que les permitan potenciar su independencia, posibilidades laborales y papel dentro de la familia y la comunidad. Más de 20 mujeres forman parte de estos talleres, donde elaboran artículos artesanales que se venden a través de la web regalossolidarios.org o en eventos en los que voluntarios participan en España. A cambio reciben un salario digno, refuerzan su autoestima y mejoran su autosuficiencia.

Reforzar estos proyectos para dar cobertura a las necesidades demandadas por las mujeres es para lo que Semilla para el Cambio destinará la recaudación conseguida en pasado 26 noviembre con la actuaciones celebradas en el Fair Saturday a favor de la ONG. La filosofía de ambos movimientos encajan por tratarse de causas solidarias en las que el reconocimiento y respeto por la identidad y cultura propias de cada país es uno de sus principios.

"Fair Saturday me parece coherente con una idea especial sobre la extensión de la Cultura y con una solidaridad también coherente. Transformar la sociedad es una bella utopía, pero se invita a trabajar por ella". Jon Amuriza, coordinador de la actuación de Ostadar Euskal Dantza.

El apoyo de artistas y entidades culturales es un factor indispensable en el Fair Saturday, habiéndose celebrado en esta segunda edición más de 350 eventos a manos de más de 7.500 colaboradores. En el caso de Semilla para el Cambio, se contó con la participación del grupo de danzas vascas Ostadar y de los grupos musicales Sinbanda, Madera y Dientes de Luna quienes actuaron en espacios cedidos por Bizkaia Aretoa, Café La Granja y Café Azkena en Bilbao. Todos ellos coinciden en señalar que la experiencia ha sido muy enriquecedora ya que supone darle un enfoque solidario a la cultura y están convencidos de que este tipo de movimientos son imprescindibles para concienciar y educar acerca de los problemas humanitarios y del trabajo que realizan las ONGs.

"Nuestra valoración de Fair Saturday ha sido muy positiva. Nos ha permitido dar a conocer nuestra filosofía y líneas de actuación, así como recaudar fondos destinados a los proyectos de mujer. Semilla para el Cambio es una ONG pequeña, por lo que contar con mayor visibilidad es de gran importancia. Aunque en 2016 sólo hemos estado presentes en Bilbao, para próximas ediciones queremos participar en otras ciudades a través de los distintos grupos de voluntariado". Voluntarios de Semilla para el Cambio.

Fair Saturday 2017 ha comenzado a dar sus primeros pasos, una edición en la que seguro repetirá participación Semilla para el Cambio. Namaste!

#FairSaturday

El verdadero reto de un fotógrafo no consiste en fotografiar la belleza, sino en crearla. Saber verla donde otros no la ven. Benjamin Von Wong lo hace con una mezcla de fotografía y arte hiperrealista, composiciones épicas que ya han dado la vuelta al mundo.

Von Wong corre entre botellas de plástico con su novia

Wong también es conocido por crear varias campañas virales con diferentes causas. Una de ellas sirvió para recaudar $2.000.000 destinados a financiar el primer tratamiento realizado en humanos para parar los efectos del Síndrome de Sanfilippo en la joven Eliza O'Neill.

Este fotógrafo canadiense, hijo de inmigrantes malayos, está más decidido que nunca a concienciar sobre la importancia de la conservación del planeta y la lucha contra el cambio climático.

Sirenas en un mar de plástico

En este sentido Wong se planteó el reto de hacer a la gente hablar de algo tan importante como aparentemente ordinario y feo: la contaminación del plástico. ¿Cómo convertir algo ordinario en algo extraordinario que la gente quiera compartir?

Así nació #MermaidsHatePlastic (las sirenas odian el plástico), que es un proyecto para denunciar la cantidad de envases de plástico que terminan en los océanos:

Para el año 2050 habrá más plástico que peces en el mar.

Para representar este mar de plástico, Wong y su equipo colaboraron con un centro de gestión de residuos. Más de 10.000 botellas llegaron al almacén donde realizarían la sesión fotográfica, en 50 camiones cargados hasta el techo. Con la ayuda de un equipo de voluntarios limpiaron y prepararon todas las botellas, creando diferentes figuras marinas en el suelo.

Finalmente Wong añadió un componente bello y único, algo que realmente llamara la atención de la gente, una sirena:

Una sirena posa en un mar de plástico hecho de botellasUna sirena posa en un mar de botellas de plástico dentro de la forma de una gota de agua

Fotos de Benjamin Von Wong

Una de mis mayores fortalezas como artista, es que suelo ser demasiado ingenuo para darme cuenta de lo locas que son mis ideas.

Wong colaboró además con diferentes artistas que le ayudaron con el maquillaje y el vestuario de la sirena. El resultado fue increíble.

Un equipo de voluntarios ayudó a Wong a realizar su obraEl equipo de voluntarios que ayudó a Wong a realizar sus fotografías

Contra el cambio climático

El proyecto Climate change doesn't care (Al cambio climático no le importa) es otra de las series fotográficas de Wong, que pretende concienciar sobre este problema mostrando a personas indiferentes realizando acciones cotidianas mientras ignoran la tormenta que les persigue.

El equipo de Wong realizó el trabajo en condiciones casi imposibles para crear esta serie de impactantes fotos:

Fotografías contra el cambio climático

Fotografía de Benjamin Von Wong: Al cambio climático no le importa lo rápido que subes de nivel

Fotografías contra el cambio climáticoFotografía de Benjamin Von Wong: Al cambio climático no le importan las noticias de hoy

Fotografías contra el cambio climáticoFotografía de Benjamin Von Wong: Al cambio climático no le importa tu jornada de trabajo

Otros proyectos y causas

Puedes ver más proyectos realizados por Wong en su portfolio. Seguro que acabas compartiendo más de uno, porque como dice el propio Wong, «conectar con la gente es tan importante como la luz o la composición, es la clave del resultado final».

#FairSaturday

Más información:

#MermaidsHatePlastic

Climate change doesn't care

Benjamin Von Wong

Bailar nos hace únicos, pero también nos une y nos vuelve iguales. Como dijo el bailarín Dane Hurst, estrella de la compañía de danza Rambert, "en el estudio de danza el color de nuestra piel es indiferente. Cuando la música suena no existen las barreras".  

Dane Hurst se crió en un barrio de Puerto Elizabeth, en Sudáfrica. Un barrio en el que a día de hoy habitan más de 18 bandas de mafiosos y hay más de 100 homicidios al año. En busca de un refugio, Dane encontró la danza y de ella hizo su vida. Hoy, tras un largo recorrido como bailarín profesional, su sueño es empoderar a los jóvenes de su barrio a través de la danza y ofrecerles un nuevo camino que les aleje de la violencia de las calles.

Fotografía de Karl Shoemaker

Cuando Dane comenzó a bailar ballet, era el pleno apogeo del apartheid en Sudáfrica. Su escuela, al no creer en la segregación racial, era apedreada a diario siendo pese a ello un refugio para muchos. Dane, inspirado por uno de sus compañeros, tenía muy claro que esa iba a ser su vía de escape y que lo daría todo hasta conseguir vivir de la danza. Así, con la ayuda de su profesora, empezó a presentarse a cada competición, aprovechar cada oportunidad, hasta que consiguió una beca que le llevaría hasta Londres.

Allí construyó su carrera hasta convertirse en el primer bailarín de la Rambert Dance Company en Londres obteniendo reconocimientos como el de Mejor Bailarín del año, el Premio del Círculo de Críticos, el premio al Mejor Bailarín Emergente, entre otros. Y ahora, a sus 32 años, ha decidido dejarlo todo y perseguir su sueño, crear una compañía de danza en el barrio en el que nació.

La mayoría de las personas piensan que tienes que estar loco para dejar un trabajo. Siento que mi corazón puede con mi razón. He crecido en la compañía, pero como en todas las familias, cada uno tiene que seguir su camino. Ahora es el momento. 

Regresó a África y comenzó con un pequeño piloto, ofreciendo clases y talleres para jóvenes afectados por el sida. Así consiguió que personas de distintas edades, hablando distintos idiomas, con distintos colores de piel y de entornos muy distintos hablasen todos el mismo lenguaje, el de la danza. Ver el impacto que estas clases han tenido en estos niños, le dierón a Dane Hurst la fuerza suficiente para emprender su proyecto y hacer realidad su sueño.

Ahora, está trayendo a excompañeros de Rambert para que le ayuden a dar clases, ha comprado el viejo linóleo de la escuela y lo ha llevado a Puerto Elizabeth.

Hoy, el Moving Assembly Project es una realidad.

#FairSaturday

Más información

Web Moving Assembly Project

Facebook Moving Assembly Project

Dane Hurst

The Guardian

RAIS Fundación existe para conseguir que ninguna persona viva en la calle. Con esa idea en mente, participar en una iniciativa como Fair Saturday tiene todo el sentido como forma de que toda la sociedad se sienta parte de este objetivo. Visibilizar el sinhogarismo es sólo el primer paso para transformar las estructuras sociales y pasar de identificar el sinhogarismo como un problema individual para enfrentarnos a este fenómeno como un problema del conjunto de la sociedad, pero un problema que tiene soluciones. 

Y para eso, para entre todos y todas apoyar estas soluciones, el pasado 26 de noviembre celebramos un día de encuentro entre arte y solidaridad con la sociedad bilbaína. Varias personas usuarias de nuestros recursos en RAIS Euskadi acudieron a la ópera en una velada que disfrutaron tanto como las personas del equipo, con el director general José Manuel Caballol y la directora de RAIS Euskadi, a la cabeza.

Existen unas 35.000 personas sin hogar en nuestro país. Una cifra que debería hacernos plantear qué hacer para erradicar esta situación que no puede justificarse en una sociedad de derecho. Por eso, una parte de la recaudación obtenida con la venta de entradas de La Cenerentola de ABAO-OLBE el 26 de noviembre se destinará a nuestros proyectos con personas sin hogar. Con Fair Saturday y las iniciativas que involucran a todas las partes de la sociedad conseguiremos, un día más cercano que lejano, hacer del sinhogarismo un mal recuerdo del pasado.

Muchas gracias a los organizadores de Fair Saturday y a ABAO-OLBE por mirar hacia las personas sin hogar y por el entusiasmo y vitalidad de una iniciativa innovadora en la que esperamos seguir participando. Ojalá en el año que comienza muchos más lugares participen de este movimiento de personas por las personas.

#FairSaturday

Podemos definir nuestra relación entre el Conservatorio Municipal “Ataúlfo Argenta” de Santander y el movimiento “Fair Saturday” como un auténtico flechazo, un intenso amor a primera vista

Cuando en septiembre encontramos en nuestro correo un mail explicando esta iniciativa sentimos inmediatamente que queríamos estar ahí.

Como músicos, nos gusta compartir lo mejor de nosotros mismos, y sacar a la luz tantas horas de estudio y ensayos buscando la magia de los sonidos… Sabemos además la importancia que tiene experimentar cualquier disciplina artística en primera persona, sentirse protagonista de un proceso creativo que trasciende a la visión del espectador. Para ello organizamos una gran variedad de talleres formativos que permitan a todo el mundo sentirse artista esa mañana de Fair Saturday.

Como profesores y educadores, situar el arte y la cultura en el centro de la sociedad, aunque sea por un día, nos permite creer en futuro mejor para todos, donde nuestros alumnos hoy serán profesionales aplaudidos y valorados, como esperamos que lo sean en el “Gran concierto de pequeños artistas” que preparamos para la tarde.

Y, cerrando el círculo, la vinculación a un proyecto social propone dar un paso más allá, dando visibilidad y apoyo a tantas personas y causas que ocupan su tiempo y su sonrisa en hacer más felices a los que más lo necesitan, en este caso la Asociación Montymica.

Todo esto sabiendo que somos solo una de las miles de gotas que participan en un movimiento global de solidaridad y acercamiento, “un día para cambiar el mundo a través de la cultura y el arte”.

#FairSaturday