Ai Weiwei es uno de los artistas chinos más conocidos a nivel internacional, y uno de los mayores críticos públicamente declarados con el régimen de su propio país. Se expresa y moviliza a la gente a través del arte y de las redes sociales, y como respuesta, las autoridades chinas han derribado su estudio, censurado sus artículos e incluso han llegado a encarcelarlo sin cargos.

A día de hoy, Ai Weiwei sigue expresándose y creando para denunciar y cambiar algunas de las peores situaciones que vive el mundo.

"No quiero que la próxima generación tenga que luchar por los mismos motivos que la nuestra."

Una infancia en el exilio

Ai Weiwei creció en el exilio y la censura. Su padre, escritor y poeta, fue enviado junto a su familia a un campo de trabajo y exiliado después a Shihezi. No regresaron a Pekín hasta 1976, tras la muerte de Mao Zedong. Esta situación marcó la vida de Ai, y desde que comenzara su carrera como artista siempre ha defendido la libertad de expresión y los derechos humanos.

Ai cursó estudios en China y Estados Unidos, donde se ganaba la vida con retratos callejeros y algunos encargos. Finalmente la carrera artística de Ai despegó cuando regresó a su país y fue elegido para trabajar en el estadio olímpico de Pekín, en 2003.

Activismo a través del arte

Ai Weiwei: Never sorry (Documental de Alison Klayman)

Como activista, ha criticado constantemente al gobierno chino aludiendo a la falta de democracia y la falta de respeto por los derechos humanos. Además ha investigado casos de corrupción gubernamental y otros escándalos encubiertos.

Hoy, y aunque su fama ha crecido considerablemente, sigue siendo un artista independiente y no se declara partidario de ningún partido político.

"No soy un artista chino sino un artista humano, un defensor de los derechos humanos."

Encarcelamiento

En 2011 el gobierno chino decidió acabar con su constante crítica al régimen tras mostrar su apoyo al disidente Liu Xiaobo, ganador del premio Nobel de la Paz. Las autoridades demolieron su estudio y Ai fue finalmente encarcelado. Lo liberaron después de 81 días y numerosas protestas internacionales.

“La libertad es algo extraña. Una vez que la has vivido se queda en tu corazón, y nadie puede llevársela.”

Encarcelamiento de Ai Weiwei representado en figuras plásticas por el propio artista.

Imagen vía Reuters

Actualidad

Hoy Ai ha recuperado el pasaporte y el visado para viajar a Alemania, donde desde el año pasado ejerce como profesor invitado de la Universidad de las Artes.

Además de alzar la voz por la libertad de expresión, en los últimos ha tratado muy de cerca la crisis de los refugiados y los problemas de los migrantes. Para llamar la atención colectiva sobre esta crisis, Ai Weiwei ha instalado un taller en la isla griega de Lesbos, ha rodeado las columnas del Konzerthaus de Berlín con 14.000 chalecos salvavidas de refugiados, ha recreado con su cuerpo la fotografía de Aylan Kurdi y ha colgado lanchas neumáticas del Palazzo Strozzi de Florencia, entre otras muchas acciones.

Ai Weiwei rodea con chalecos salvavidas las columnas del Konzerthaus de BerlínKonzerthaus de Berlín. Imagen vía Oliver Lang.

Ai Weiwei cuelga lanchas neumáticas del Palazzo Strozzi.Palazzo Strozzi. Imagen vía EFE.

Ai Weiwei representa el cuerpo sin vida de Aylan KurdiRepresentación de la impactante fotografía de Aylan Kurdi por Ai Weiwei. Imagen vía Rohit Chawla.

La historia de Ai es una historia de lucha a favor del ser humano y de sus derechos, contada a través de un medio de comunicación que no se puede silenciar: el arte.

#FairSaturday

Más información

Wikipedia
Ai Weiwei: Never sorry
BBC
Ai Weiwei para no iniciados

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