Fundación Theodora: risas para niños hospitalizados

¿Conoces un sitio menos divertido que un hospital? Los hospitales son lugares fríos, poco acogedores, llenos de cacharros que la mayoría de nosotros desconocemos y resultan aterradores. Sin duda, un lugar poco amistoso. Sobre todo, si eres un niño… y más aún si te van a operar. Por eso, nació la Fundación Theodora.

 

Los doctores sonrisa y sus payasadas

La Fundación Theodora busca llenar de ilusión los hospitales de una manera diferente. Sus Doctores Sonrisa visten de bata, pero no son como el resto de doctores. Visitan a los niños antes de que sean operados o mientras están hospitalizados. Les hacen trucos, cuentan chistes, cantan… pero, sobre todo, les hacen reír y olvidarse de todo lo que están pasando.

Una vez por semana, los Doctores Sonrisa hacen una visita a los niños ingresados. Así, los niños hospitalizados que no van al cole, no pueden jugar con sus amigos y se pasan el día en la cama, tiene una razón por la que reír.

Doctores Sonrisa en Acción

Foto de los Doctores Sonrisa de la Fundación Theodora haciendo reír a una niña hospitalizada.

Unas risas que curan

El impacto de los Doctores Sonrisa de la Fundación Theodora van mucho más allá de lo que se podría imaginar. Y es que, sonreír nos reduce el estrés.

Esto, que puede parecer muy poco, es vital, ya que hace los niños tengan que consumir menos medicamentos antes de ser operados.  Además, ¿quién no prefiere estar sonriendo a estar triste?

 

Porque si reír es importante, hacer reír a niños que están pasando por situaciones duras y potencialmente traumáticas, lo es aún más. ¡Viva los Doctores Sonrisa!

Let’s Colour: pintando para transformar comunidades

Los colores son sentimiento, emoción. Sirven para expresar nuestros sentimientos más profundos, ya sean positivos o negativos. Pero también sirven para unir a las personas. Por eso nació, Let’s Colour, una organización sin ánimo de lucro que pretende dar color a comunidades y personas.

Al igual que otros proyectos como Painting on Camps Walls o Favela Painting, Let’s Colour usa la pintura como herramienta de transformación social. Desde ejemplos simples, como pintar unas pista de atletismo en unas escaleras a pintar fachadas o hacer experimentos en ascensores, muchas son las actividades que realiza esta organización.

 

Let’s Colour: pintura para unir comunidades

La pintura sirve para expresar nuestros sentimientos, algo fundamental para generar empatía social. Por ello, Let’s Colour recorre distintas ciudades del mundo pintando. Murales que la gente puede terminar de pintar con sus gustos. Con sus emociones.

Así, logran que algo tan separatista como los muros, se conviertan en elementos que una a las personas.

Let's Colour

Chica pintando en el mural de Let’s Colour en Londres para reivindicar la integración entre comunidades.

 

Colores para la gente más desfavorecida

Otro de los proyectos de la organización es ayudar a los barrios más desfavorecidos y con gran desempleo, usando la pintura como herramienta de lograr la independencia económica. Para ello, Let’s Colour colaboró con SOS Children’s Villages, creando cursos en los que enseñan a los jóvenes a pintar.

Gracias a esta iniciativa, más de 150 niños de 4 países han aprendido un nuevo oficio con el que poder salir adelante.

En otro caso, pintaron los suelos de las favelas de Santa Marta en Río de Janerio, convirtiendo las calles en pistas de competición. Tenis, futbol, atletismo… unas pocas capas de pintura transforman calles aburridas en auténticas pistas de juego.

Así, logran crear una nueva forma de divertirse a los jóvenes de este barrio y, además, hacen esa localidad mucho más habitable y atractiva.

En definitiva, la pintura tiene un poder mucho mayor del que nos podríamos imaginar. Así que… ¡dale una capa de pintura a la vida!

Proyecto Ruelas: cambia vidas a través del teatro

¿Puede el teatro ayudar a la vida de las personas? En el Festival Internacional Cervantino de México creen que sí. Por eso, crearon el Proyecto Ruelas, un proyecto creado con el objetivo de ayudar a las personas mayores de México.

 

Proyecto Ruelas: más allá de la pobreza

Muchas veces se entiende como persona desfavorecida gente que está en situación de pobreza. Pero no es necesariamente así. Hay personas que, sin estar en situación de pobreza están claramente desfavorecidas. Un ejemplo de ello son las personas mayores en Guanajuato.

En México hay más de 4,4 millones de personas mayores de 70 años, de los que el 27,9% dice haber sentido que sus derechos no han sido respetados por la edad.

A las personas mayores no se las escucha. Pero debería. Y el Proyecto Ruelas lo intenta mediante el teatro.

 

Un teatro para personas mayores

El Proyecto Ruelas busca atender las necesidades de las personas mayores a través del arte. Para ello, reconocidos directores colaboran junto con las personas residentes de los centros gerontológicos de El Cambio y Las Teresas, en Guanajauto.

De esta manera, los ancianos participan en actividades, se mueven y socializan a la vez que demuestran su valor en la sociedad y sus necesidades.

Se trata, pues, de usar el teatro como altavoz para las personas mayores.  Para que puedan decir al mundo cómo están. Para que se puedan mover y relacionar. Porque la gente mayor es mucho más útil de lo que las personas suelen creer. Y todo, gracias al teatro.

Painting on Camps Walls: dando alegría a los refugiados

Más de 6,3 millones de sirios han tenido que huir de Siria debido a la guerra. De esos, 5 millones vive actualmente en campos de refugiados. Millones de personas que lo dejan todo atrás: estudios, trabajo, la casa… y a veces incluso amigos y familiares. En esta situación es difícil pensar en las cosas buenas de la vida. Por eso nació Painting on Camps Walls.

Los campos de refugiados suelen ser lugares grises, tristes, que ayudan poco anímicamente a las personas que viven en ellos. Painting on Camps Walls nació para dar un toque más alegre a los campos de refugiados y ayudar también a los niños y niñas que viven en ellos.

 

Cambiando la vida en el campo de refugiados

La vida en un campo de refugiados no es nada fácil. A todo el sufrimiento que las personas en los campos han vivido, se suman una nutrición precaria, muchas dificultades para encontrar trabajo pero, sobre todo, la desesperación de ver que cada día la historia y los problemas se repiten.

La visita de los voluntarios que ayudan en los campos suelen animar los ánimos. Pero más allá de la visita rutinaria, no hay mucho más.

 

Painting on Camps Walls: animando los campos de refugiados

Painting on Camps Walls (pintando en los muros de los campos) fue parte de la iniciativa Cosmic Future, la cual pretende usar el arte para ofrecer un futuro esperanzador a las personas en los campos de refugiados.

Gracias al dúo de grafiteros brasileño Cosmic Boys, el colectivo de arte nómada Conexus Project y al colectivo Al Caravan, que organiza talleres culturales en campos de refugiados, nació Painting on Camps Walls.

Gracias a Painting on Camps Walls niños y niñas del campo de refugiados de Beqaa (Líbano), en el que viven más de un millón de personas, pudieron ayudar a los grafiteros Cosmic Boys a pintar su escuela.

Global Water Dances: bailando para ahorrar agua

Cada día usamos el agua para muchas cosas: beber, lavarnos, cocinar… El agua es fundamental. Y todos la necesitamos. Sin embargo, no siempre se respeta. Y por eso, nació Global Water Dances.

Global Water Dances es un movimiento mundial que reivindica la importancia de cuidar un elemento tan necesario como es el agua. Pero no lo hace como el resto de movimientos. No. Lo hace con un lenguaje único, que todo el mundo entiende: la danza.

Este movimiento surgió de la mano de unos estudiantes del Laban/Bartenieff Institute of Movement Studies, tras atender una charla sobre danza y medioanbiente. Así, movidos por la urgencia de hacer algo, decidieron crear Global Water Dances.

Lo que en un principio fue un movimiento pequeño, poco después se convirtió en una gran comunidad de coreógraf·s y bailarín·s de todo el mundo. Todos, con un propósito común: bailar para concienciar de la importancia del agua.

Desde entonces, cientos de personas han bailado por todo el mundo a favor del agua. Así, han logrado concienciar a las personas de la importancia de no contaminar y hacer un buen uso del agua. Pero han ido más allá. Y es que Global Water Dances es una muestra de que el arte, en este caso el baile, es una gran herramienta para provocar cambio social.

De hecho, gracias a Global Water Dances, se han logrado limpiar varios ríos en todo el mundo. Y es que, aunque el 70% del planeta sea agua, solo el 2,5% es agua dulce. Y, de ese porcentaje, tan solo el 0,4% es accesible en ríos y lagos.

Teniendo en cuenta que hay más de 1100 millones de personas que carecen de acceso al agua… todavía es más importante aún cuidar el agua que tenemos.

Porque cuidar el planeta es algo necesario para el medio largo plazo.

Porque el baile es una buena forma de concienciar de ello.

Baila por el agua.

Home Within: dibujos y un clarinete contra la guerra en Siria

7 años desde que comenzó la guerra en Siria, 7 años de bombardeos, pobreza, migración, muertos…7 años, que aún siguen. Y que los artistas Kevork Mourad y Kinan Azmeh quieren dejar de relieve, combinando sus dibujos y clarinete en su obra Home Within.

La guerra en Siria se ha cobrado más de 500.000 vidas y ha desplazado a más de 11 millones de personas. Ante esta situación, estos artistas sirios no se han quedado de brazos cruzados.

En lugar de eso, decidieron unirse. Crear algo juntos. Así, fusionaron el clarinete de Kinan y los dibujos de Kevork, dando lugar a la obra Home Within. Una obra muy emocional en la que los artistas muestran las historias de familias que han sufrido la guerra a través de dibujos al son de un clarinete.

“El arte que hago no para una bala, no trae la democracia a Siria, no devuelve a aquellos que han muerto… pero da una razón por la que vivir.” – Kinan Azmeh

“Home Within” cuenta historias. Historias de familias. De niños. Historias únicas, que vistas bajo una perspectiva global, forman la historia de todo un país. Un país, con un futuro incierto.

Desde su creación hace 7 años Home Within ha ido evolucionando junto con la guerra. Durante ese tiempo, la obra ha recorrido Europa y América del Norte, mostrando los estragos que está causando la guerra en Siria… y sirviendo como medio para que la gente done por ayudar a esa causa.

En definitiva, Home Within es un claro ejemplo de que la música y el dibujo, son mucho más que brochazos y acordes. Son herramientas capaces de hacer empatizar a las personas. De conmoverlas. De cambiarlas. Y así, cambiar las situaciones.

Favela Painting: la pintura que transforma comunidades

Jeroen Koolhaas y Dre Urhahn, fundadores de Favela Painting, decidieron transformar la favela de Villa Cruzeiro en Rio de Janeiro. Así, pretenden cambiar la visión de las favelas, mostrando su cara más humana.

Todo surgió al conocer la historia de las Favelas. Estas, famosas por la violencia, son en realidad casas hechas, de manera artesanal, por soldados brasileños. Es por ello que muchas parecen inacabadas. Pero, ¿cómo serían las favelas si todas fuesen pintadas?

Con esa idea en mente, se pusieron en contacto con una ONG, y empezaron a pintar las casas de aquellas personas que querían. De este modo, hicieron su primera obra: el chico de la cometa azul.

El chico de la cometa azul - Favela Painting

Foto de la primera obra de Favela Painting: el chico de la cometa azul.aA

La noticia tuvo eco a nivel local, pero también internacional. Parecía que pintar las favelas si les podía dar una imagen diferente. Así que siguieron adelante.

Esta segunda vez hicieron las cosas de forma diferente. En vez de pintar favelas, decidieron pintar unos muros de hormigón que evitaban derrumbamientos.

Un año después, terminaron su obra. Donde antes se alzaba un horrible muro de hormigón, ahora era un río con estilo japonés. La obra, una vez más, fue todo un éxito.

Tras ese año viviendo en las favelas, conocieron a las familias que viven ahí y se dieron cuenta de una cosa. Hacía falta más arte. Porque el arte servía para transmitir la cara amable de las favelas. Cara que, la gente que no ha convivido con las personas que viven en las favelas no conoce.

Así pues, siguieron pintando. Pero, esta vez, con obras diferentes. Si querían pintar todas las favelas, tenían que ser más rápidos.

Por eso, decidieron que el arte debería ser más simple, pero igual de colorido. Esto les permitiría pintar más casas al mismo tiempo y, en definitiva, llegar a más gente.

Un mes después, lograron transformar la plaza de Santa Marta, pasando de unas casas normales, a ser casas con vida.

Plaza de Santa Marta después de ser pintada por Favela Painting

Plaza de Santa Marta después de ser pintada por Favela Painting

Desde entonces, Jeroen Koolhaas y Dre Urhahn fundaron la Favela Painting Foundation, mediante la cual ayudarían a comunidades de todo el mundo a recuperar su espíritu a través de la pintura.

De esta forma, empezaron a pintar las fachadas de muchas más ciudades. El barrio más pobre de Filadelfia, Haiti… todas las ciudades en las que pintan tienen problemas. Pero, gracias a sus pinturas, les dan una nueva vida.

Porque el arte y la cultura, en este caso la pintura, es mucho más que un simple color encima de una superficie. Es emoción, es sensación, una forma de expresarnos, de demostrar cómo somos.

JR: cambiando el mundo mediante la fotografía

Todo empezó con 15 años. JR hacia grafitis en los tejados de París con sus amigos. Cada salida era una aventura. Cada grafiti era una muestra de que él había estado ahí.

Con la idea de guardar en la memoria esos momentos, JR empezó a fotografiar e imprimir sus salidas. Y ahí es cuando todo empezó. Y es que, con 17 años, empezó a hacer sus primeras exhibiciones, pero, en una galería totalmente diferente: la calle.

Sidewalk galley JR

Una de las galerías en la calle de JR.

En noviembre de 2005, las noticias se hicieron eco de “las revueltas multitudinarias en las calles de París”. Y ahí lo vio, el cámara enfocaba a una de sus obras realizada años antes. Una foto en la que aparecían conocidos suyos, con pinta desafiante, aunque en realidad no lo fuesen.

Imagen que se hizo eco en Francia, juzgando a las personas de la foto como alborotadores.

Así que, cámara en mano, se dirigió hacia esa misma gente para fotografiarlos. Pero, esta vez, de una forma diferente. Esas mismas personas pondrían caras de “bestias”, caricaturizando las palabras que recibían de los medios.

Esas fotos, las pegó por todo París, junto con el nombre y la edad de estas personas. La idea era que la gente se diese cuenta de que esas personas que estaban “demonizando” eran, en realidad, como ellos.

La exhibición surtió efecto. Los medios de comunicación se hicieron eco de las imágenes y, un año más tarde, se pegaron en el Ayuntamiento de París. Ahí es cuando JR se dio cuenta del poder que esconde una foto.

Desde entonces, JR ha viajado por todo el mundo, con diferentes proyectos, usando la fotografía como herramienta para ayudar a visibilizar las problemáticas sociales de cada territorio.

Por ejemplo, con el proyecto Face To Face, JR demuestra que no hay diferencia en las personas de Palestina e Israel. Para ello, coloca imágenes de palestinos e israelíes con la misma profesión uno al lado del otro en ambos territorios.

Obra de JR en Palestina

Una de las obras de JR en Palestina e Israel para demostrar que son iguales.

Con el proyecto “Women are heroes”  pretende empoderar a las mujeres en países en vías de desarrollo. Para ello, anima a que los hombres de países como Brasil, Camboya, Kenya o Sierra Leona, peguen fotos de mujeres por toda la ciudad.

Estos son solo algunos de los proyectos del artista JR, entre los que se encuentra Inside Out, del cual ya hablamos.

En definitiva, JR nos demuestra que la fotografía puede ser una herramienta para hacer el mundo más humano y conseguir, con ello, un cambio. Y es que,  el arte y la cultura tienen poder transformador, solo hay que enfocarlos de la manera adecuada.

Salavat Fidai: arte en la punta de un lápiz

 

Cuando pensamos en esculturas, muchas veces pensamos en bloques enormes de piedra,  esculpidas con cincel… Un David de Miguel Ángel en toda regla, vaya. Nada más lejos de la realidad, la escultura es mucho más que eso. Es más, la escultura no tiene límites. Eso mismo demuestra Salavat Fidai con sus esculturas talladas en lápiz.

Tras 25 años trabajando como abogado, la crisis económica en Rusia hizo que Salavat Fidai perdiera su trabajo. En ese momento, decidió pasar del bolígrafo de oficina al lápiz, pero desde una perspectiva completamente diferente. Haría miniesculturas en los lápices.

Así, Salavat Fidai nos muestra que el arte no tiene límites y que, hasta algo tan común como un lápiz, es un mundo de posibilidades. Solo hace falta mirarlo con los ojos adecuados.  Bueno, y en su caso una lupa y un cúter.

Con esas herramientas, su creatividad y destreza, Salavat Fidai es capaz de crear maravillas como estas:

Actualmente, Salavat tarda entre seis y doce horas en hacer una estatuilla promedio. Aunque, cómo no, no todas salen a la primera. Y es que, el nivel de precisión con el que talla las figuras lleva a que tenga que repetir las esculturas en repetidas ocasiones hasta lograr la escultura final.

Hoy en día, sus mini esculturas son mundialmente conocidas. Entre sus obras, se encuentran esculturas de trenes en miniatura, representaciones de los protagonistas de Juego de Tronos y esculturas de iconos mundiales como la Torre Eiffel o la Estatua de la Libertad.

En definitiva, Salavat Fidai es un claro ejemplo de que con creatividad, paciencia y perseverancia, todo se puede.

https://youtu.be/Tx2ZVFDtThk

José Antonio Abreu: música para salir de la pobreza

Caracas hace 43 años no era un lugar idóneo para el crecimiento de muchos niños. Las calles, escuela para muchos niños y niñas, era el lugar donde la violencia y las drogas eran el pan de cada día. Sin duda, un escenario poco esperanzador.

José Antonio Abreu, consciente de dicha problemática, se propuso cambiar la situación como mejor sabía: a través de la música. Por eso, formó una red de orquestas y coros que servirían como alternativa al entorno gris en el que crecían los chavales.

La música es un camino de rescate para la integración

En estos 43 años de vida, “El Sistema” ha dado educación a más de 2 millones de jóvenes en todo el país. Tres generaciones de artistas, de las capas más castigadas de la sociedad, a las que la música les ha cambiado la vida.

Ese es el caso de Gustavo Dudamel. Este venezolano entró con 4 años en “El Sistema”. Hoy, 33 años después, es director de la Orquesta Firlarmónica de Los Ángles, de la Sinfónica de Gotermburgo y de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar.

Pero, como Gustavo hay muchos más. Miles de personas hoy en día son distintos gracias a José Antonio Abreu, “El Sistema”  y lo más de 300 conservatorios que fundó.

En cualquier caso, el José Antonio Abreu se va, pero su legado sigue. Y nosotros debemos seguir con él. Porque, “la cultura para los pobres, no puede ser una pobre cultura”. Porque todavía hay mucho que hacer en este campo.

Gracias por todo, Maestro.