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¿Quién ha dicho que 103 años no es la edad perfecta para bailar? Siempre se escucha que “Once a dancer, always a dancer”, pero no por ello impresionan menos la delicadeza y la capacidad de emocionar latentes en cada movimiento de Eileen Kramer cada vez que baila.

Nacida en 1914 y criada en Sydney, Eileen formó parte del influyente Bodenwieser Ballet, la primera compañía de danza moderna de Australia.  Desde entonces toda su vida ha estado ligada al baile, llevándole a vivir en distintos lugares como India, París, Londres o Nueva York antes de volver a Australia antes de cumplir 100 años. Porque la edad, a veces, es solo un número.

“Tienes que prepararte para envejecer, y yo me he preparado realizando siempre trabajos creativos y esforzándome por ignorar todo lo demás”

Como Embajadora del Arts Health Institute (AHI) una organización social y benéfica, apoya a l·s mayores Australian·s y a sus familias en la consecución de una vida plena y creativa que les dignifique sin importar su edad. Para lograr este objetivo, Eileen lleva a cabo desde iniciativas de crowfunding hasta colaboraciones con diseñadores para la venta de productos que permitan la financiación de diversos proyectos.

Un ejemplo de colaboración fue el llevado a cabo junto con la diseñadora de moda Brigid MacLaughin para la creación de una colección de bufandas cuyos beneficios se destinarían a dotar de fondos la formación de artistas visuales en el marco del programa “Access to Express” que pretende la mejora de la calidad de vida de l·s personas mayores mediante la realización de actividades culturales y artísticas.

Su dilatada carrera y su compromiso con la danza le han hecho ser merecedora de diversos premios como el ser incluída como una de las 100 mujeres más influyentes en los Australian Financial Review and Westpac’s 100 Women of Influence Awards en el año 2016 en la categoría de arte/cultura y deporte. En palabras de Maggie Haertsch (CEO del AHI):

“Eileen desafía los estereotipos de la edad. Ella es inteligente, sabia y una mujer con estilo con la capacidad de inspirar a personas en todo el mundo”

Una inspiración que se enfrenta a los convencionalismos. Porque con 103 años Eileen no deja de pensar que tal vez lo mejor esté todavía por llegar.

 “Todavía me gusta verme bien, maquillada, bien vestida y haciendo algo….Todavía me gusta llevar pintalabios…Todavía tengo emociones, todavía me siento profundamente conmovida por algo.”

 

Más información:

www.danceaustralia.com

www.abc.net

 

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Esta es la historia de cómo 18 niñ·s de las calles Addis Adeba, Etiopía, se convirtieron en bailarines profesionales en tan solo 5 años. Un historia de danza como herramienta de cambio, danza como oportunidad, danza como sueño.

El nacimiento de una locura

Addisu Demissie y Junaid Jemal Sendi eran dos jóvenes que crecieron en familias muy humildes en los slums de la capital de Etiopía. Su vida dio un giro completo cuando con 10 años fueron descubiertos por la compañía británica Dance United.

Addisu-Demissie y Junaid Jemal Sendi, danza y cambio social

Fuente: Destino Dance Company

Fue así como el proyecto echó a andar en 1998, con una escuela hecha de hojalata que construyeron en Addis Adeba (Etiopía) de la mano de Dance United y el centro Etíope Gemini Trust y un programa de formación de 5 años para convertir a 18 jóvenes en bailarines profesionales. ¿Una locura?

 

Los 18 jóvenes que inauguraron los programas de formación de la escuela de hojalata, se graduaron en Reino Unido y comenzaron su carrera como bailarines profesionales. Pasaron de sobrevivir de lo que ganaban vendiendo pañuelos o limpiando zapatos, a bailar en los mejores escenarios del mundo.

DESTINO

En 2014, Addisu Demissie y Junaid Jemal Sendi decidieron formar una compañía de danza que brindara a los jóvenes de su comunidad las oportunidades que ellos mismos tuvieron, con la ambición de seguir sacando a jóvenes de la pobreza.

Así nació DESTINO Dance Company, una compañía de danza formada por personas que buscan transformar su realidad a través de la danza, personas que creen que la danza es una herramienta clave para promover el cambio social. Un centro que se dedica a brindar nuevas oportunidades a personas que nunca las tuvieron. Una academia de danza profesional que acoge a personas en riesgo de exclusión, menores en centro de detención y personas con distintas discapacidades.

Sigue la historia de estos bailarines en su página de Facebook y descubre cómo logran día a día romper más barreras con los nuevos proyectos de la academia.

#FairSaturday

Más información:

Artículo de Marta Romero en El País

Página web de Destino Dance Company

Página de Facebook de DESTINO

Canal de Youtube de DESTINO