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¿Alguna vez te has parado a pensar en las distintas realidades que hay en tu ciudad y no conoces? Somos personas de rutina, pasamos por las mismas calles, mismas tiendas, mismos sitios, y pocas veces vamos más allá. Por eso, muchas veces desconocemos la increíble vida cultural y social que esconden muchos barrios. Eso no debería ser así. Y eso es lo que intenta demostrar el centro de innovación en Producción Escénica Harrobia Eskena.

Como dice su lema, Harrobia Eskena es mucho más que un centro de producción escénica. Y es que, además de ser un centro de alto rendimiento de producción teatral, se preocupa por visibilizar e impulsar la vida artística del barrio en el que está situada.

 

Harrobia Eskena: teatro e inclusión

En Harrobia Eskena se han planteado renovar la imagen del barrio en el que se sitúan como ellos mejor saben: mediante el teatro. Así, son varias las iniciativas sociales que han impulsado, al margen de su actividad principal.

Destaca, por ejemplo, la primera escuela de Teatro del Oprimido del País Vasco. Una escuela abierta a todos los públicos que busca usar el arte como herramienta para solucionar conflictos. Así, consiguen vertebrar la relación de las personas con su entorno, generando barrios y ciudades más unidas.

“Fabricando Sueños”, otro de los proyectos que impulsan, busca integrar a las personas, pero de una manera diferente. En este caso, usan el teatro y la danza para que chavales en riesgo de exclusión se vean en roles sociales diferentes y se expresen.

 

Más allá de la producción teatral

En definitiva, Harrobia Eskena es un claro ejemplo de cómo el arte y la cultura pueden ayudar a la cohesión e inclusión social y la mejora de los barrios y ciudades. Porque, el teatro va de expresar. Y es, precisamente, comunicación lo que hace falta para solucionar los problemas sociales y visibilizar a los barrios.

¿Puede el teatro ayudar a la vida de las personas? En el Festival Internacional Cervantino de México creen que sí. Por eso, crearon el Proyecto Ruelas, un proyecto creado con el objetivo de ayudar a las personas mayores de México.

 

Proyecto Ruelas: más allá de la pobreza

Muchas veces se entiende como persona desfavorecida gente que está en situación de pobreza. Pero no es necesariamente así. Hay personas que, sin estar en situación de pobreza están claramente desfavorecidas. Un ejemplo de ello son las personas mayores en Guanajuato.

En México hay más de 4,4 millones de personas mayores de 70 años, de los que el 27,9% dice haber sentido que sus derechos no han sido respetados por la edad.

A las personas mayores no se las escucha. Pero debería. Y el Proyecto Ruelas lo intenta mediante el teatro.

 

Un teatro para personas mayores

El Proyecto Ruelas busca atender las necesidades de las personas mayores a través del arte. Para ello, reconocidos directores colaboran junto con las personas residentes de los centros gerontológicos de El Cambio y Las Teresas, en Guanajauto.

De esta manera, los ancianos participan en actividades, se mueven y socializan a la vez que demuestran su valor en la sociedad y sus necesidades.

Se trata, pues, de usar el teatro como altavoz para las personas mayores.  Para que puedan decir al mundo cómo están. Para que se puedan mover y relacionar. Porque la gente mayor es mucho más útil de lo que las personas suelen creer. Y todo, gracias al teatro.

Fundación Boteritos: Arte y cultura para gente con diversidad cognitiva

El arte y la cultura son clave para desarrollar las capacidades de los individuos. La fundación taller de Arte Boteritos parte de esta idea para ayudar a que personas con diversidad cognitiva desarrollen sus habilidades y se sientan integrados en la sociedad.

Todo comenzó hace ya 20 años en Cali, Colombia. Durante todo este tiempo, han ayudado y ayudan a cientos de jóvenes. Para ello, desarrollan varios programas:

  • El teatro. Realizan diferentes montajes teatrales, de diferentes obras, entre las que ha destacado la obra “Boteritos Circus y sus Muchachos Especiales”.
  • La música. En la cultura Caleña, la música tiene un lugar privilegiado. Por ello, la fundación Boteritos cuenta con la orquesta “Sonora Boteritos”.
  • Talleres de pintura, a través de los cuales se pintan segundos originales de obras famosas, que más tarde se exponen.
  • Clases de la danza, desde danza árabe a danza folclórica, para que los estudiantes se adentren vivan una experiencia de movimiento única.

La fundación lleva 20 años demostrando que el arte y la cultura son una herramienta muy útil para que las personas con diversidad cognitiva desarrollen sus habilidades artísticas, sus relaciones afectivas y, en resumen, se desarrollen para poder vivir con normalidad en un mundo injusto con ellos.

En definitiva, la fundación Boteritos es claro ejemplo del poder transformador que el arte y la cultura tienen en nuestra sociedad. ¡Viva Boteritos!